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manifiesto
Muchas veces nos han preguntado si 12twleve se mueve por un algún
tipo de filosofía. La verdad es que eso es del tipo de cosas que ni te
planteas hasta que alguien te lo pregunta. Entonces es cuando te das cuenta
de que quizá hemos tenido una forma de funcionar muy nuestra, muy personal
y casi privada. Lo más importante es que siempre hemos sabido lo que
no queríamos hacer. Además, con el tiempo hemos ido descubriendo
nuevas maneras de entender la música que nos han ido llenando y nos han
hecho mantener la misma emoción del primer día en que cogimos
nuestros instrumentos.
Podríamos decir que en nuestro mundo hay varias cosas que
de momento no han cambiado. Lo más valioso es el hecho de divertirnos
con la música que hacemos y, sobretodo, el hecho de divertirnos tocando
juntos y darnos inspiración los unos a los otros. Si tenemos algún
secreto, seguro que es éste.
La idea de ser un grupo instrumental quizá surgió
precisamente en ese sentido, así como respuesta a esa necesidad de dar
lo máximo con nuestros instrumentos, de explorar hasta el final nuestras
propias posibilidades y de alimentarnos a nosotros mismos. Es una forma de tocar
cuyo único objetivo es llevarnos a nuestro nirvana particular. A nuestra
propia catarsis. Como debería ser con cualquier música. Y no estamos
diciendo nada nuevo.
Sin duda, la improvisación juega un papel fundamental en
12twelve. El hecho de que dependiendo de tu estado de ánimo, o del nivel
de entendimiento entre nosotros en un día concreto, llegues a un fin
u otro nos ha estimulado siempre muchísimo. Evidentemente hay buenos
y no tan buenos momentos, pero siempre prima la sinceridad. Esto nos ha llevado
a una especie de obsesión por el sonido en directo, de grabar tal y como
tocaríamos en un concierto: desnudos y sin trampas, con el feeling del
instante. Y el sentimiento es lo que siempre nos definirá como grupo.
Sin eso no hay música, no hay nada.
Alguna vez nos han dicho que nuestra manera de tocar está
más allá de la música, que da igual el estilo que hagamos
o lo que suene por los altavoces. Lo importante es que fluimos como una unidad,
como cuatro individuos que se lo pasan de miedo tocando juntos y que además
son capaces de transmitir esa sensación a la gente que les está
viendo en directo. Ésta podría ser una buena definición
de lo que queremos ser y muy probablemente somos.
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